Tantos pensamientos te invaden
mientras el eco de tus pasos
te sigue,
repitiendo el vacío de tu entorno.
El plomo rueda lentamente
por tu piel de marfil,
el corazón se desgarra poco a poco,
se paraliza en un acto reflejo.
Las agujas giran desesperadas.
La confianza depositada
se va extinguiendo con cada
ilusión quebrada por la rutina.
La imaginación se pierde
con una sonrisa sarcástica.
"Siempre pasa lo mismo-piensa-
la ingenuidad sobrepasa el
límite de la cordura
y deja detrás una agonía palpitante
que sulfura hasta los mejores sentimientos.
Después de tantos años
debería haber aprendido,
pero ilusamente se sigue enamorando".
Poesía, cuentos, literatura... Las palabras se van encadenando y flotando en un círculo, en un infinito...
martes, 3 de enero de 2017
Miseria
Arrastran sus pies cansados
al compás de las ruedas de la tarde.
Los papelitos se mezclan con las letras
discursivas.
Los pasajeros se enseñorean
en la referencia escrita en negro temblequeo.
Diminutos
escuarridos
escurridizos,
se asoman por las plataformas.
Niñez robada, futuro saqueado
en un discurso
repetitivo,
incesante,
insensible,
interminable.
El no ser existe y el ser es inexistente.
Y los espectadores somos solo sombras
en medio del escenario donde se suicida el telón.
Arrastran las cadenas que la sociedad les construye
y se fagocitan las sobras de la miseria.
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