Esta noche muero
en un vacío de palabras.
Sucumbo en una agonía
que me consume la vida.
No tengo las respuestas
que buscas,
ni siquiera una lágrima de amor
para ofrecerte.
Solo tengo una cáscara vacía
que se bambolea al filo de la daga,
que se pasea por el borde
del precipicio,
que se convierte en
el elixir de la muerte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario