Siento el llamado desde
lo profundo de mi alma,
un cántico al misterio y a la magia,una epifanía de la naturaleza,
del bosque eterno,
de lo sagrado...
El vaivén de las hojas
susurra una plegaria desconocida
invocando los poderes de
la Madre Tierra.
Me muevo al compás de lo etéreo,
respiro verde y sol,
me lleno de lunas y estrellas...
Bailo, sonriente,
a la luz de un fuego creciente,
a la luz de las llamas ardientes
que brotan desde mi alma...
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