Tiempo de remontar vuelo y
deshacerme sin arrepentimientos,
de esta crisálida
que contiene
mis sueños más profundos...
Tiempo de crear nuevos caminos,
lejos del deshielo eterno de tu risa.
Tu mirada me atraviesa
desde la lejanía,
llena de desvelos e inquietudes.
Otro acertijo que queda inconcluso
y me hace estremecer hasta el final.
Y de vuelta,
reinicio,
en un oscuro pasaje,
que vuelve difusos los límites
de mi consciencia...
De golpe, la luz
me inmoviliza,
me calma,
me intranquiliza,
me mueve,
me modifica
hasta ese gusto de antaño,
hasta mi obsesión por los bellos paisajes...
Vuelvo a despertar,
mi alma renace
en una tierna primavera que brota, cálidamente,
entre los párpados blanquecinos,
donde todavía quedan vestigios
del perfume del rocío,
del perfume de esa otra vida,
de un perfume que sabe
al mañana...
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